
Porque soñé que eras tú.
Palabras irreconocibles, surgieron furiosas.
La vulgar lírica de una batalla inesperada,
un pellizco desconocido, me agarrotó,
tras un declive que me arrastro a hacerte daño.
Te perdía en un tiempo tan real que me asfixiaba,
ya, a lo lejos, no te sentía.
Porque soñé que te necesito
Reflejo de nuevas inseguridades adultas,
vanidad que me hace tan pequeño
o complejos asumidos tarde,
en esta última oportunidad.
Lágrimas de derrota compartida,
un perdón silencioso, para salvar un futuro,
sin escombros, sin deudas.
Porque soñé que te quiero
Porque sé que eres real.
.