
Viernes, 14 de julio, empieza el festival, después de comprar algunos tickets (no a precios populares precisamente) y recorrer el recinto, empiezan los Dirty Pretty Things, la mitad de Libertines, sin Doherty, es decir, un grupo de sonido correcto pero sin aportar nada nuevo.
Chafardeando, hacemos el primer descubrimiento, Shout Out Louds, un grupo sueco que me recordaron a Arcade Fire, buenos. Después vino la primera confirmación, Adam Green, o te gusta o no, no hay término medio para ese estilo de crooner adolescente, lástima que no lo vimos terminar, empezaba el primer clásico. Belle & Sebastian, concierto espectacular, sin tirar de sus éxitos, se han vuelto a reinventar.
Habré escuchado miles de veces el single: oh! Mandy de Spinto Band pero en directo me parecieron una banda de hooligans en un karaoke de Lloret de Mar, solo salvable los bailes robóticos del cantante. Daft Punk, fueron dos señores subidos en una tarima muy garrula, suerte que no murieron asfixiados dentro de eso cascos a 40º C (algunas aclaraciones: dentro del casco tienen aire acondicionado, y en realidad no estaban pinchando, estaban intentando terminar un sudoko que por lo visto era muy dificil). Suerte que nos recuperamos del fracaso con el concierto de sonido limpio y perfecto de otros clásicos, Massive Atack. Para terminar, Fatboy Slim, como Daft Punk pero sin casco y del royo somostodosamigosynosloestamospasandolaostiadebien, vino bien para descansar y dormir un ratito en el césped.
Hay que recoger firmas para que los trenes salgan antes de vuelta a casa para los que somos provincianos, que estuvimos mendigando por la Ciudad Condal demasiado tiempo…
Dormimos poco pero estábamos en forma para otro día de festival, para evitarnos colas odiosas compramos 300 tickets mínimo y empezamos con el último descubrimiento, The Feeling, londinenses de pop sencillo pero resultón en directo, tuvimos el lujo de verlos junto a Neil Hannon (The Divine Comedy). Mientras refrescábamos la faringe, escuchamos a The Dandy Warhols, lo siento, nunca me gustaron, eso si, el batería tiene un look campeonísimo. Luego dos confirmaciones seguidas, primero el pop elegante y cabaretero de The Divine Comedy y luego Rufus Wainwright solo al piano, espectacular aunque la carpa de circo no era el sitio ideal. Happy Mondays y New Order, no habían muerto? Los Primal Scream, como he leído en algún sitio, seguramente tengan el mejor directo de rock, el Sr. Gillespie, aguantó hasta el final sin morir intoxicado. Keane vino bien aprovechar para cenar, ir al w.c., …, Razorlight, bien pero sin matar. The Chemical Brothers, dj de discoteca de barrio, están repetidísimos.
Como nota “crítica”, a diferencia del FIB, el público no se interrelacionaba, cada uno iba a lo suyo, a ver los conciertos sin más. Solo se nos acercaron unas guiris casi etílicas para decirnos: Hi! uuupss, … Dancing!! uppps … Entonces nos entró el complejo de Paco Martínez Soria y en un alarde graciosillo contestamos: Si, si, dancing queen!!. Lamentable.
Nos vemos en los bares de moda.