
Se acabó. Sin sentimientos patrios (los nacionalismos que miedo me dan) la verdad es que esta selección era atrayente, apetecía que llegara el día del partido. Creo que esta es la mejor generación de futbolistas españoles, da pena ver como han perdido una oportunidad real de hacer algo importante, a nivel de clubes ya lo han hecho, tienen el crédito para hacerlo en próximas citas con la selección española o autonómicas (quien sabe, yo apoyaría a la posible alianza catalana-andaluza).
Se ha batido el record de espectadores españoles en un estadio durante una fase final, el partido lo vieron más de 14 millones de espectadores. A todos nos gustaba esta selección en su conjunto, Casillas, Puyol, los laterales con llegada, ese triple pivote combinando tres jugadores de toque o un recuperador, tres puntas equilibrados (un enganche, uno rápido y otro con gol), un banquillo casi con once titulares y además un seleccionador con un sistema ofensivo que aglutinaba el gusto futbolístico de todos.
Pero en resumen, estamos fuera como siempre y todo esto no sirve de nada, no hemos sabido competir como las grandes, por lo que ha vuelto a ganar la tacañería resultadista de las grandes selecciones, que nunca juegan nada y siempre están ahí. Personalmente prefiero este fracaso que ver un partido entero de Italia. Nos vemos en la Eurocopa.